Joe Biden aprobó la declaración de desastre mayor para Puerto Rico debido al huracán Fiona

* Medio millón de personas en Puerto Rico continúan sin agua ni electricidad tras las fuertes inundaciones causadas por el huracán

* La declaración de desastre mayor permite activar ayudas económicas de la Administración Federal de Manejo de Emergencias


La Casa Blanca emitió una Declaración de Desastre Mayor para Puerto Rico en respuesta al huracán Fiona. Esta declaración de desastre mayor permite activar las ayudas económicas de FEMA (Administración Federal de Manejo de Emergencias) de asistencia pública para ofrecer servicios y trabajos de emergencia a los damnificados por el huracán, reseñó Efe.

La asistencia puede abarcar desde fondos para albergues temporales y reparaciones de vivienda hasta préstamos de bajo costo para los hogares que no tienen asegurada su propiedad, indicó la Casa Blanca en un comunicado. Los fondos federales también están disponibles para gobiernos locales y organizaciones sin ánimo de lucro para labores de remoción de escombros y medidas de protección de emergencia, añadió el gobierno estadounidense.

FEMA enviará, además, cientos de efectivos adicionales a Puerto Rico para responder a la emergencia y su administradora, Deanne Criswell, empezó en esta jornada a evaluar la situación sobre el terreno y determinar los recursos necesarios para apoyar su recuperación.

El gobernador de Puerto Rico, Pedro Pierluisi, había adelantado el miércoles la medida. “Esto asegura que nuestro pueblo tendrá acceso a la ayuda adicional de FEMA para recuperarse de los daños” provocados por el huracán, dijo en su cuenta oficial de Twitter.

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de EE. UU. envió cientos de personal adicional para ayudar a los funcionarios locales cuando el gobierno federal aprobó una declaración de desastre mayor y anunció una emergencia de salud pública en la isla, reseñó AP.

Ni los funcionarios del gobierno local ni el federal proporcionaron estimaciones de daños mientras Puerto Rico lucha por recuperarse de la tormenta, que dejó caer hasta 30 pulgadas de lluvia en algunas áreas. Más de 470 personas y 48 mascotas permanecieron en albergues. “Nuestros corazones están con el pueblo de Puerto Rico que ha soportado tanto sufrimiento en los últimos años”, dijo Brad Kieserman, vicepresidente de operaciones y logística de la Cruz Roja.

“Estamos todos incomunicados”, afirmó Manuel Veguilla, quien no ha podido salir de su vecindario, en la localidad montañosa de Caguas, en el norte de la isla, agregando que estaba preocupado por los vecinos de más edad, incluyendo su hermano mayor, que no fuerzas para la larga caminata hasta la comunidad más cercana.

Veguilla escuchó que los funcionarios municipales podrían abrir un camino el jueves, pero dudó que fuese a ocurrir porque indicó que en un puente cercano y en sus inmediaciones había rocas de gran tamaño. Los vecinos han compartido los alimentos y el agua que han dejado las ONG, y el hijo de una anciana pudo llevarles suministros básicos a pie el miércoles, agregó.

Todavía no hay un estimado de los daños causados por Fiona sobre la isla ni se han determinado las víctimas mortales vinculadas directa o indirectamente con la tragedia, aunque estas superarían la decena. “No están solos en esta recuperación. FEMA estará con ustedes. Estaremos aquí mañana, la semana próxima y los siguientes meses para todas sus necesidades”, aseguró FEMA.

Fiona causó un apagón generalizado en toda la isla cuando azotó el suroeste de Puerto Rico, que trataba de recuperarse de los fuertes sismos que registró en los últimos años. Alrededor del 70% de los 1,47 millones de usuarios seguían sin corriente cuatro días después, en medio de una alerta por

temperaturas extremas emitida por el Servicio Nacional de Meteorología. Casi el 40% de los clientes, o más medio millón, tampoco tenían agua.



0 visualizaciones