Biden con buena estrella, por buenas noticias

En un año en el que se define el control de las dos cámaras del Congreso, Biden venía con una popularidad en caída. Sin embargo, han pasado algunas cosas que parecen estar cambiando el escenario a uno menos pesismista para los demócratas.

En medio de los sacudones que aún se sienten en una economía golpeada a nivel mundial por la pandemia de coronavirus y por la guerra en Ucrania, la economía estadounidense no fue la excepción: ha experimentado desde alta inflación hasta precios de combustibles por las nubes.

Pero en las últimas semanas, el presidente Joe Biden, quien viene con una popularidad resentida en las encuestas en buena parte afectado por los vaivenes en la economía, ha tenido una serie de buenas noticias.

La generación de millones de puestos de trabajo que sitúa el desempleo en los niveles más bajos de los últimos 50 años, se suma a una serie de logros en la agenda legislativa y el éxito en una operación internacional que han mejorado la imagen del mandatario. Esto es especialmente crucial siendo este un año en el que se define el control del Congreso en las elecciones legislativas de mitad de periodo en noviembre.

Victorias legislativas

Pese a que el Congreso está trabado en una polarizada oposición en bases partidistas, Biden ha logrado avanzar con paquetes de leyes claves para su agenda.

Pese al obstruccionismo republicano, en los últimos días el Congreso aprobó en ambas cámaras la Ley de Reducción de Inflación que incluye temas de la agenda de Biden como la baja en costos de medicamentos y masiva inversión en transformación hacia energías limpias.

Los republicanos no dieron votos favorables ni en el Senado ni en la Cámara Baja. Pero la Ley, firmada por Biden, contempla por ejemplo que los beneficiarios de Medicare no paguen más de $35 por mes por insulina y no más de $2,000 al año en gastos de bolsillo (out of pocket) en medicamentos. Además, Medicare ahora podrá negociar precios más bajos con las compañías farmacéuticas.

La ley contempla la mayor inversión en la lucha contra el cambio climático: $370 mil millones para desarrollar energías limpias. Esto pondrá nuevamente a EEUU en el camino de la reducción de las emisiones de carbono, contemplando objetivos para el año 2030.

Antes de eso estuvo la aprobación del proyecto CHIPS, que sí contó con algunos apoyos republicanos, busca estimular la fabricación nacional de semiconductores que contempla más de $ 52 mil millones así como más de $100,000 millones para investigación y desarrollo a lo largo de cinco años.

Generación de empleo

Joe Biden recibió otra excelente noticia el pasado 5 de agosto, cuando se publicó el reporte de generación de empleos de julio. La economía estadounidense generó 528,000 nuevos puestos de trabajo en julio, y el desempleo se situó en el 3.5%, la tasa más baja en cinco décadas.

"Hoy hay más personas trabajando en Estados Unidos que antes de que comenzara la pandemia... De hecho, hay más personas trabajando que en cualquier otro momento de la historia de Estados Unidos”, dijo Biden ese día.

Las cifras de empleo de julio superaron las expectativas y además son muestra de que bajo su presidencia Estados Unidos ha recuperado los millones de empleos perdidos durante la pandemia.

Por eso, ante los temores y vaticinios de recesión, Biden se apoya en los fuertes reportes de empleo para ahuyentarlos. Hay quienes declaran las recesiones luego de dos trimestres de contracción económica, pero la generación de empleo es un signo positivo que parece mostrar un robusto crecimiento.

El presidente también festejó la creación de puestos de empleo nuevos en la manufactura de EEUU, un sector complejo que viene desde hace décadas acorralado por la globalización y el movimiento de puestos de trabajo a países de mano de obra más barata.

"Desde que asumí el cargo, hemos creado 642,000 empleos de fabricación estadounidenses en Estados Unidos. Hemos visto la mayor y más rápida recuperación de empleo en la historia de la fabricación estadounidense desde los años 50", celebró.

Los precios de la gasolina en bajada

Si bien Biden -ni ningún presidente- tiene poder para controlar el precio de los combustibles, sectores republicanos han tratado de presentar al presidente demócrata como el responsable de la escalada en las gasolineras.

Biden ha tomado acciones como liberar reservas de petróleo y sentarse a conversar con los jefes de la industria de energías para que contemplen sus ganancias teniendo en cuenta al bolsillo de los estadounidenses.

Pero lo cierto es que los precios de la gasolina en EEUU se han visto afectados, como en todo el mundo, por la guerra en Ucrania, que hizo trastabillar el flujo de combustibles de Rusia, uno de los mayores productores de petróleo del mundo. Eso, sumado al desbarajuste ocasionado por la pandemia que hizo que las petroleras bajaran sus producciones, hizo que los precios se elevaran a niveles récord.

Ahora, los precios de las gasolinas llevan una racha que supera los 60 días consecutivos cayendo. El promedio nacional de un galón de gasolina regular se situó en $ 3,96 este lunes. El precio nacional promedio ha caído un 21%, desde que alcanzó el récord de $5.02 por galón el 14 de junio.

La inflación muestra algunos signos positivos

En un contexto de alta inflación mundial, en EEUU este tema pasó a ser uno de los más preocupantes para los ciudadanos.

Los republicanos han enfatizado en la persistencia de la alta inflación como un tema principal en las elecciones legislativas de mitad de período, y las encuestas muestran que los precios han afectado los índices de aprobación de Biden.

Pero en el último mes el reporte mostró un signo positivo y algunos analistas lo ven como una señal de que la inflación pudo haber alcanzado su techo.

El índice de precios al consumidor (IPC) un medidor clave de la inflación, mostró signos positivos en el último reporte de julio. Mientras que en junio se había colocado en el 9.1% (midiendo los últimos 12 meses), el reporte de julio se situó en el 8.5% (midiendo los últimos 12 meses).

Una victoria de inteligencia militar

El presidente Biden anunció el pasado 1 de agosto una exitosa operación de inteligencia militar en Afganistán, con la muerte del líder de la organización terrorista Al Qaeda, Ayman al-Zawahri. La operación valió incluso algunos pulgares arriba republicanos.

Al-Zawahri y Osama bin Laden fueron los que tramaron los ataques del 11 de septiembre de 2001 en EEUU.

Ayman al-Zawahri murió en un ataque con aviones no tripulados estadounidenses en Kabul. Biden elogió la operación y la llamó "justicia", además de expresar esperanza de que esta muerte brinde “una medida más de cierre” a las familias de las víctimas de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en EEUU.

El presidente informó que funcionarios de inteligencia rastrearon a al-Zawahri hasta una casa en el centro de Kabul donde se escondía con su familia. El presidente aprobó la operación la semana pasada y se llevó a cabo el domingo.

La operación es una importante victoria antiterrorista para la administración Biden, apenas 11 meses después de que las tropas estadounidenses abandonaran el país después de una guerra de dos décadas.



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